Caverzaschi tenis silla
Daniel Caverzaschi se ha estrenado en un torneo de hierba, aunque afirma que prefiere un partido en tierra batida o en dura. Foto: Twittr Caverzaschi

Caverzaschi: “El tenis en silla es espectacular, divertido y comercial”

Manuel Sánchez Gómez

“Parecía un conejo”, exclama Daniel Caverzaschi (Madrid, 1993) al cerrar el primer partido de su vida en hierba con un contundente doble 6-0 en contra. Lejos de sonrojarse por tremendo varapalo, el tenista bromea con su rival, el campeón de Wimbledon, Stefan Olsson, sobre echar rápidamente la revancha.

No tiene parte de la pierna derecha por una malformación de nacimiento, pero su carácter es todo optimismo y positividad, el mismo que sale a la luz cuando habla sin tapujos sobre cualquier tema o el que le ayuda a gritar ‘¡Vamos!’ y animarse aunque sea el rival el que domina por 6-0 y 4-0 en el marcador.

Instantes después de ceder ante el vigente campeón de Wimbledon, Caverzaschi atiende a Efe en la pista 2 de Queen’s y sobre la silla de ruedas con la que practica el deporte de su vida.

Primera experiencia en hierba

Pregunta: ¿Qué tal las primeras sensaciones sobre hierba?

Respuesta: He estado agonizando un poquito. Ayer era la primera vez que jugaba en esta superficie en mi vida y hoy el primer partido que juego es con el campeón de Wimbledon. Muy complicado. Lo he intentado y creo que me podría acostumbrar a jugar en hierba. La primera media hora ayer estuve agonizando y diciendo: ‘esto es para las vacas‘ (ríe), pero después me di cuenta de que podía cogerle el gustillo. Hay que cortarla más y soy un jugador de liftado al que le gusta jugar desde fondo y, obviamente, con este tío que te corta todo, es muy difícil. Aprendemos, aunque un poco dolido, porque es que no recuerdo que me hayan metido un 6-0 y 6-0 en mucho, mucho tiempo.

P: ¿Le gustaría seguir repitiendo en hierba? aunque quizás sea algo difícil al ser español.

R: Es complicado. Yo siempre te voy a decir que prefiero un partido en tierra batida o en dura que en hierba, pero hay que aprender de todo y yo de esta semana voy a aprender muchas cosas. Todo esto te hace mejor jugador. Hay que aprender a disfrutar de la hierba.

P: ¿Qué le faltaría para llegar a jugar Grand Slam?

R: Tenemos que mejorar la movilidad. Soy muy rápido, pero tengo que aprender a posicionarme mejor en la pista, anticiparme. Los ocho mejores del mundo se colocan mejor que yo. Lo segundo sería la disciplina mental. Aprender a jugar cada punto y cada bola como toca y jugar a este nivel durante mucho tiempo. El camino está claro, Ana, mi entrenadora me está ayudando a ordenar todo y a simplificarlo.

Ampliar cupo para los Grand Slam

P: Sorprende ver que en un Grand Slam solo participen ocho jugadores.

R: Sin duda. Esto tiene que cambiar. Es un poco vergonzoso que solo los ocho mejores del mundo jueguen Grand Slam. Parece que se está haciendo trabajo para que cambie, pero llevan diciendo esto durante varios años. Tiene una parte que es que una vez que entras entre esos ocho es muy difícil salir de ahí, porque juegas los cuatro grandes y el Masters y solo puntúan los nueve mejor torneos del año. Cinco de ellos los juegan solo ellos y claro, esos torneos reparten muchos más puntos. Bueno, el sistema es así, ojalá lo cambien, pero si no hay que espabilar y entrar como han hecho todos estos.

P: A medida que pase el tiempo y más torneos hagan como Queen’s. ¿La situación se normalizará?

R: Creo que una cosa clave en el tenis en silla de ruedas es que cada vez más torneos ATP integren esta práctica. Este año Queen’s es solo exhibición, pero el año que viene sí que lo quieren hacer puntuable. Hay que dar más oportunidades a los que están fuera de los ocho mejores, pero es importante que los Grand Slam tengan, al menos, doce jugadores, y a lo mejor una previa. Hay que ser crítico y dar argumentos, pero si no se cambia, hay que espabilar. Cuando esté arriba ya daré más guerra para que cambien algunas cosas.

P: ¿Qué falta para que se equipare más el tenis en silla de ruedas al tenis convencional?

Muy competitivo

R: Como lo que hemos comentado del circuito. Ampliar cuadros, que más torneos integren la modalidad… Profesionalizarlo aún más. Ya es muy profesional, hay mucho nivel, pero, obviamente, tiene que mejorar. El 50 del mundo de silla de ruedas juega lamentable comparado con el 50 del mundo de la ATP, pero la competencia está subiendo muchísimo. Diría que es de los deportes paralímpicos más competitivos que hay. Los 40 mejores se dedican profesionalmente. Tenemos que darlo a conocer, cada uno de nosotros, desde nuestros países impulsar el tenis en silla. En caso de España, hay que profesionalizar más la selección nacional, hay que impulsar la base. Poco a poco remamos todos en la misma dirección, pero no hay que dormirse en los laureles, porque creo que el tenis en silla de ruedas puede ser espectacular, divertido y comercial.

P: Es un deporte que apenas se ve en televisión.

R: Poco a poco. La semana que viene el ITF 2 de Barcelona, que sería como un ATP 500, lo da TV3. La Federación me comentó el otro día que el campeonato de España, que se celebra en diciembre, quieren que lo televise Teledeporte.

En el top 20

P: ¿Como ayuda la Federación? Monetariamente, no es ni de cerca este deporte tan rentable como el tenis convencional. ¿No?

R: Nada que ver. El campeón de Roland Garros se llevó 30.000 euros y el de tenis convencional 2 millones. Tiene que mejorar muchísimo esto, el ‘prize money’, pero para que mejore, tenemos que valer eso. Tenemos que aportar beneficio a los torneos y atraer a la gente, que paguen por entradas para vernos. Que seamos un buen complemento para el torneo. La Federación, con el nuevo presidente Miguel Díaz, está impulsando bastante el tenis de silla. Partimos desde un nivel muy bajo de recursos. Soy, de los 20 mejores del mundo, el único que no tiene los gastos pagados por la Federación o por un comité paralímpico. Junto a Martín de la Puente. Desde el año pasado nos está apoyando mucho más, pero históricamente ha sido muy poco profesional y el apoyo ha llegado desde personas individuales, como David Sanz, que por amor al arte han dedicado horas de su vida a ello. Todavía nos queda mucho que mejorar y tenemos que compararnos con los mejores países.

P: El líder del ránking tiene 34 años. ¿Cómo afecta el paso de los años?

R: La experiencia hace mucho en el tenis en silla. De hecho, cuanto más mayor te haces, más sufren las caderas y las rodillas, por lo que en el tenis a pie se nota más la edad. Nosotros mientras estamos bien de tronco… El número cuatro del mundo tiene 47 años y juega al tenis que da gusto. Se anticipa, te cambia de dirección… La experiencia es un factor muy importante.

P: Se habla de Federer en la ATP con casi 37 años, pero aquí la fecha de longevidad es incluso 50 años.

R: Sí, es mucho más longeva. Houdet está bajando un poco ahora, pero vamos, son 47 años. Es verdad que en la ATP hay muchos mayores en el ‘top 10’. Todo va mejorando mucho, la medicina, la calidad del entreno…

¿Primer título en 2018?

P: Este año dos finales. ¿Para cuándo el título?

R: No pienso mucho en si gano un torneo o no, porque este año, comparado con los dos anteriores, estoy jugando lo torneos más altos, por lo que es difícil que los gane. Es como si este año estuviese jugando los Grand Slams y Masters 1.000 y el pasado estuviera en ATP 250 y challengers. No es algo que me preocupe, igual que el ránking. Lo importante es hacer un buen trabajo. Si me preocupara el ránking no estaría aquí, hubiera ido a París que hay un super series con un montón de puntos, pero vine aquí para jugar con estos cracks y mejorar el nivel.

P: ¿Se ve dentro del ‘top 5’ o, incluso, número uno en un tiempo?

R: Espero que sí, para eso he invertido mucho tiempo y mucho dinero. Mi vida entera la estoy invirtiendo en esto y estoy disfrutando de ello, pero es mucho esfuerzo y sacrificio y si no viera que puedo llegar arriba del todo no lo habría hecho.

practicodeporte@efe.es

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