David Antón ajedrez
David Antón, junto a Pérez Reverte en la foto, ya es una realidad del ajedrez español. Foto Archivo EFE.

El madrileño David Antón apunta al cielo del ajedrez

Juan Vargas

El madrileño David Antón, con tan solo 21 años, se ha convertido en el chico de moda en el mundo del ajedrez gracias a una gran racha de resultados que lo ha llevado a codearse en la élite de este deporte.

Después de su excepcional séptimo puesto en el Mundial de partidas rápidas disputado en Doha (Catar), ha sumado un segundo puesto en el prestigioso torneo Treadwise de Gibraltar. Estos logros lo han llevado a colocarse en el puesto 65 de la clasificación mundial.

“Me ha sorprendido un poco, ha reconocido Antón a EFE. “En el ajedrez nunca sabes cuándo vas a pegar ese salto de calidad”, ha subrayado.

“Hay que seguir progresando”

Pese a este salto cualitativo, el español admite que no va a “mantener este nivel”. Por eso, se centra en “seguir progresando y subiendo” su “elo”, que es el sistema que rige la jerarquía del ajedrez.

De origen murciano, muy pronto se fue a Madrid a vivir. Su padre, que “sabía mover las piezas y poco más”, le enseñó a jugar cuando apenas tenía “cuatro o cinco años”.

No empezó a tomárselo en serio hasta ganar su primer Nacional

“Tuve la suerte de que en mi colegio, el San Viator, había clases de ajedrez“, resume, aunque sabe que no empezó a tomárselo en serio hasta que no ganó su primer campeonato de España, en la categoría sub-14.

Durante su adolescencia comenzó a dedicar sus ratos libres a “leer libros de ajedrez” y, para cuando le llegó el momento de pasar a la universidad, tenía claro que convertir su ‘hobby’ en profesión “era lo que quería hacer”.

Aún así, se matriculó en Matemáticas. Intentó “compaginar las dos carreras”, académica y deportiva, durante un año. Sin embargo, poco tardó en dejar los estudios para entregarse “a tiempo completo” al tablero.

“Fuera de España es normal dedicarse al ajedrez. Está bien visto y mueve más dinero del que la gente piensa”, cuenta Antón. “Los cien primeros viven muy bien”, relata mientras explica la importancia que tienen los patrocinadores, las clases particulares y los premios en los torneos.

“De momento vivo en casa de mis padres y nunca me ha interesado demasiado el dinero”. Según el madrileño este es un asunto que todavía no le preocupa en exceso.

Antón entrena más de 7 horas

Por lo que respecta a su perfeccionamiento, tiene un preparador, David Martínez. Con él entrena “siete u ocho horas al día” para terminar de pulir su juego.

Un juego del que destaca su “capacidad de concentración”. Entre sus cualidades más destacadas también menciona su “eficiencia en el manejo del tiempo”. Son dos atributos que explican su gran nivel en partidas rápidas, limitadas a media hora por jugador.

Pese a la expansión de grandes talentos como David Antón, el ajedrez sigue siendo un deporte muy minoritario en España. “Vendría bien  que se introdujera en los colegios como asignatura opcional. También sería útil que se enseñasen sus posibles aplicaciones en técnicas de estudio”.

Demasiada diferencia entre el número de chicos y chicas que practican el deporte

Otro aspecto que llama la atención en el ajedrez federado español es la enorme disparidad que se observa entre géneros, ya que según los últimos datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en 2015 había 22.702 licencias masculinas por sólo 2.206 femeninas. “Por lo que yo sé, hasta los diez o doce años el número de niños y niñas es prácticamente igual”, sostiene Antón, que piensa que “habría que estudiar” el motivo de estas cifras y que “potenciar el ajedrez femenino es necesario”.

Puede que las nuevas generaciones encuentren un gancho en la referencia de un joven exitoso como Antón, que ya despunta entre los mejores del planeta mientras busca su techo. ¿El campeonato del mundo? “Intentaré llegar ahí, pero es prácticamente imposible”, apostilla un madrileño que, en cualquier caso, ya está dejando huella.

practicodeporte@efe.es

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