Íñigo Llopis natación
Íñigo Llopis es uno de los nadadores más prometedores de España. En el Europeo de Dublín ganó cinco medallas. Foto: archivo Iñigo

Íñigo Llopis: estrella de la natación y fútbol de Champions en casa

David Ramiro

Íñigo Llopis es una de las grandes promesas de la natación paralímpica española. A sus 19 años ya cuenta en su trayectoria con cinco medallas del último Europeo y una participación en los Juegos de Río de Janeiro.

De la cita olímpica se queda con el desfile en Maracaná y el apoyo que recibió desde Madrid por su padre, Luis, y el resto de miembros del cuerpo técnico de Zinedine Zidane en el que trabajaba.

Íñigo Llopis (San Sebastián, 1998) nació con una malformación en el brazo y la pierna derecha. “Una pierna la tengo más corta y además en la mano derecha solo tengo dos dedos”, confiesa Llopis, que siempre ha visto esta situación “desde la normalidad”.

A lo largo de su vida ha tenido muchas operaciones, “unas quince”, y tuvo que acostumbrarse a usar más la mano izquierda que la derecha. Ello no le impidió practicar deporte desde pequeño. En su colegio hizo baloncesto, balonmano y fútbol. De esos tres, el que más le llamaba la atención era el fútbol, en el que hizo sus pinitos como portero. “Esa posición me venía bien porque no tenía que correr tanto, pero un día, en una acción desafortunada, me rompí el fémur”, recuerda.

Íñigo comparte club y entrenamientos con el gran Richard Oribe. Foto: archivo Iñigo

Con la lesión, para rehabilitarse, le recomendaron la natación. “Empecé sin intención de nada, pero lo fui haciendo bien y entrenando ya me dijeron de ir al Campeonato de España. Al ganar una medalla me fui enganchando y un campeonato llevó a otro”, confiesa.

Eso fue con diez años, en sexto de primaria. “Entrenaba con gente con discapacidad, pero no tenían gran nivel. Si tienes mucha discapacidad el deporte es una vía de escape para hacer algo y una herramienta de integración”, señala Iñigo, que al poco tiempo recibió una llamada de Javier Aymerich para entrenar en su grupo, en el que conoció a Richard Oribe, que ha acumulado dieciséis medallas en cinco Juegos Paralímpicos.

“Richard Oribe ha sido para mi una referencia. Cuando no estaba en su club, le veía competir y decía qué grande. Luego, al conocerme, estaba pendiente de mi y me enseñaba todo lo que sabía. Estaba pendiente de todos los chavales”, dice Íñigo, que pertenece al club Konporta.

Conexión Llopis

La carrera de Iñigo Llopis es prometedora y el futuro ya se ha empezado a vislumbrar en el presente con grandes resultados. En el último Europeo de Dublín ha logrado un oro en 400 libres, dos platas en 100 espalda y 100 libres y dos bronces en relevos 4×100 estilos y 4×100 estilo libre.

El deporte siempre ha estado presente en su vida y es algo con lo que ha convivido en su casa desde pequeño. Su padre es Luis Llopis, uno de los mejores entrenadores de porteros españoles y en su hoja de servicios está el Athletic Club de Bilbao, el Real Madrid y la Real Sociedad, su actual club.

“Mi padre me ha enseñado lo que es el trabajo y que las cosas se consiguen trabajando mucho. He aprendido que igual las cosas no salen a veces, pero siempre hay que seguir intentándolo y no rendirse”, confiesa Íñigo, que no tiene un club de preferencia, él es del equipo en el que esté su padre.

Los últimos años de Luis Llopis estuvieron ligados al Real Madrid y a la etapa de Zinedine Zidane en el conjunto madridista, incluidos los tres títulos de Liga de Campeones.

Íñigo junto a su padre, Luis, entrenador de porteros del Real Madrid y ganador de tres Champions. Foto: archivo Iñigo

“El Real Madrid, a nivel deportivo, es quizá uno de los mejores clubes que hay y ver a mi padre con Zidane y todos los futbolistas número uno junto a él es para estar muy orgulloso”, apunta Íñigo, que también trasladó su residencia a Madrid durante un año para vivir con su padre y entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de la capital.

Juegos Paralímpicos de Río

Durante la estancia de su padre en Madrid, Íñigo pudo conocer a Zidane. “Siempre han estado animándome en el Real Madrid. Recuerdo que cuando estuve en los Juegos de Río vieron las pruebas en Valdebebas y para mí, que te vea Zidane competir en natación, es una pasada”, comenta.

Esos Juegos llegaron un poco de rebote para Íñigo, que no contaba con acudir a Brasil, pero la sanción a los deportistas rusos le abrió la puerta. “Fue muy raro porque estaba de vacaciones, me llamaron y me sorprendió. Me fui corriendo a San Sebastián y entrenó durante un mes”, recuerda.

De aquella primera experiencia en los Juegos, lo que más le gustó fue poder desfilar por el estadio de Maracaná, algo que para un futbolero como él fue como soñar despierto.

En ese grupo de grandes nadadores paralímpicos que estuvo en Río, y también en el último Europeo de Dublín, ha coincidido con auténticas leyendas del deporte español como Teresa Perales. “No suelo ser de pedir consejo, pero suelo escuchar bastante. Estoy muy atento a lo que dicen y eso me sirve para aprender de todos”, comenta.

El futuro está muy marcado para Íñigo Llopis. En 2019 hay Mundial en Malasia y un año después la gran cita son los Juegos de Tokio. “Ir a otros Juegos será una experiencia increíble”, concluye el joven nadador guipuzcoano, cuya ilusión y ambición no conoce límites.

practicodeporte@efe.es

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