Javier Vidal golf
Javier Vidal juega tres o cuatro veces a la semana a golf a sus casi 98 años. Foto Federación.

Javier Vidal, una historia de vida con el golf como protagonista

Javier Vidal, a sus 97 años, es noticia esta semana porque, además de jugar al golf con asiduidad, acaba de lograr un extraordinario hoyo en uno ofreciendo una verdadera lección de vida a los más jóvenes.

“El golf es vida”

“El golf no es que sea salud, es que es vida. Recomiendo a todos que lo practiquen para mantenerse en forma física y mental durante muchos más años”, explicó el casi centenario en una entrevista a la Real Federación Española de Golf.

Vidal destila pasión y entrega por cada poro de su piel. Vive rodeado de jóvenes a los que contagia su positividad, especialmente cuando sale al campo de golf, algo que suele ocurrir entre tres y cuatro veces por semana. Además, como su vida, ahora mismo es el golf, no duda en organizar torneos para amigos y ser parte activa de ellos.

Javier Vidal: “No me hace falta ningún estudio para saber que el golf es bueno”

“No me hace falta ningún estudio para saber que el golf es bueno. No es porque lo diga yo que no me considero ejemplo de nada, sino porque solo hay que darse un paseo por el campo, aunque sea andando, para darse cuenta de que es bueno”, comenta en la entrevista, justo antes de pedir una cerveza.

Es otro de sus ‘vicios’, si así puede llamarse. Vidal adora compartir esa cerveza con sus compañeros de juego para comentar la jornada. Y eso que el golf llegó a su vida sin forzarlo, entremedias de una vida compleja en la que apenas tenía tiempo de respirar.

Pamplonica de nacimiento

Nacido en Pamplona, ingeniero industrial, Javier Vidal Sario desarrolló en su día una intensa actividad profesional. Esta le llevó, entre otras cosas, a ser nombrado consejero de empresas como Industrias Metálicas de Navarra, Perfil en Frío, Iniciativas Comerciales Navarras, Papelera Navarra y Huarte Inmobiliaria. Y a todo esto fue capaz de sumarle el golf.

“Hice un buen grupo de amigos golfistas rápido. Nos lo pasábamos muy bien”, explica con orgullo. Aunque reconoce que en ese momento no podía jugar todo lo que quería. Pero el relata con claridad su ejemplo e invita a seguirlo. “Hay que probarlo de joven para jugarlo de viejo“, sonríe.

El hoyo en uno

“El golf te enseña muchas cosas, muchos valores que puedes poner en práctica en otros aspectos de la vida”, narra antes de explicar esa historia del hoyo en uno logrado en el mes de abril y que es la excusa de esta historia. “Qué voy a decir a estas alturas, qué hubo suerte. Le pegué con el ‘driver’, salió bien, recta y en el ‘green’ la perdimos de vista. Total, que cuando llegamos, empezamos a buscar la bola y no aparecía, ¡hasta que miramos dentro de la cazoleta!, cuenta con un brillo especial en los ojos.

“Créanme que a estas alturas de la vida te llevas ya pocas alegrías, pero esta fue una de ellas. Fue un ‘eagle’ que nos ayudó a ganar el partido” comenta entre risas. En el momento de la despedida pregunta si ya se ha terminado, si ya se puede tomar la cerveza, un final estupendo para una historia de vida, para una lección de una persona que camina hacia los 98 años sin perder la sonrisa.

practicodeporte@efe.es

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