Muerte súbita deportistas
El pilar fundamental para prevenir la muerte súbita consiste en realizarse un reconocimiento cardiológico. Foto LetSport

La importancia de prevenir la muerte súbita en deportistas

Pruebas diagnósticas como el electrocardiograma, la ergometría y la ecografía cardíaca pueden detectar hasta en un 90% cardiopatías ocultas y evitar los casos que se producen cada año de muerte súbita en deportistas.

Es importante que la sociedad, especialmente los deportistas aficionados e incluso los profesionales, se conciencie y conozca el origen de este problema para prevenirlo y tratarlo, según destaca un blog de la web especializada en deporte y salud LetSport.

Partiendo de que la práctica deportiva es muy saludable, de hecho, existen evidencias de que el ejercicio físico de resistencia ejerce un efecto protector para el desarrollo de arteriosclerosis coronaria, sin embargo, la actividad física intensiva puede incrementar sensiblemente el riesgo de sufrir algún accidente cardiovascular durante o después del ejercicio.

Edad, factor de riesgo

La edad es uno de los principales factores de riesgo para padecer muerte súbita. A partir de los 35 años aumenta notablemente el riesgo de sufrirla. En deportistas jóvenes, las causas de padecer muerte súbita son generalmente congénitas y casi nunca de origen isquémico.

El pilar fundamental para prevenir la muerte súbita consiste en realizarse un reconocimiento cardiológico pre-participación deportiva (RCPD), cuyo principal objetivo será detectar, de forma precoz, aquellas patologías cardíacas que puedan constituir un riesgo de muerte súbita.

Existen reconocimientos básicos que sólo realizan una valoración de los antecedentes familiares y una exploración clínica. Sin embargo, en los últimos años se ha demostrado la eficacia de los reconocimientos que incluyen además un electrocardiograma (ECG) en reposo, una prueba de esfuerzo y un ecocardiograma.

Pruebas diagnósticas:

ECG (Electrocardiograma): Es una prueba que registra, mediante la monitorización con electrodos, la actividad eléctrica del corazón en reposo.

Prueba Esfuerzo (Ergometría): Consiste en la realización de ejercicio físico, en tapiz rodante o bicicleta estática, aumentándose progresivamente la velocidad para poder valorar la respuesta de nuestro organismo al deporte y el pronóstico de padecer una enfermedad coronaria.

Ecocardiograma (Ecografía cardíaca): Facilitará la detección de alteraciones cardiacas que pueden pasar inadvertidas en una revisión física normal o durante el electrocardiograma. El ecocardiograma permite observar una imagen en movimiento del corazón y aporta información sobre la forma, tamaño, función, fuerza del corazón, movimiento y grosor de sus paredes y el funcionamiento de sus válvulas.

Ausencia de legislación

La controversia surge sobre la falta de legislación específica sobre estas pruebas que permitan la participación a cualquier deportista en una prueba de alto rendimiento. A pesar de esto, el nivel de riesgo vendrá determinado por varios factores: edad, grado de entrenamiento y genética. En algunos países de la UE estas pruebas son obligatorias por ley para cualquier persona que haga deporte, lo que ha reducido drásticamente la mortalidad cardíaca en adultos y jóvenes.

Por tanto, habría que pensar que estos chequeos los debería realizar cualquier persona que practique deporte de forma habitual, ya que la prevención clínica es la única forma de evitar este tipo de patologías.

practicodeporte@efe.es

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