Nadal semifinales Australia 2019
Rafa Nadal destrozó a Tiafoe en otro partidazo descomunal. Foto EFE.

Nadal acelera en Australia y se mete en semifinales dando otra lección

Israel Molina

Apenas tuerce el gesto, no disimula su firmeza, se mueve como un veinteañero y ejecuta cada golpe con tanta intensidad que la Rod Laver Arena retumba constantemente. Así es el Rafa Nadal del Abierto de Australia, un tenista sideral que ya está en semifinales del torneo y que todavía no ha perdido un set.

Su versión recuerda a esa que tantas veces hemos visto en París, en el Bosque de Bolonia y en esa arcilla roja de Roland Garros que parece el jardín de su Manacor natal. Se siente hambriento y lo transmite a cada segundo que pasa en la pista. Llevaba desde septiembre, en el Abierto de Estados Unidos, sin competir y su preparación ha sido minuciosa. Nadie hasta el momento ha dado tan buena impresión como él.

Nadal fue capaz de contrarrestar con gran maestría la agresividad de Frances Tiafoe

En estos cuartos de final tenía en frente a Frances Tiafoe, un joven americano de aspecto despreocupado, a quien no da miedo la presión y que disfruta en los grandes escenarios. Un jugador agresivo como pocos en el circuito, de potente servicio, portentoso físico pero de esa escuela americana tan particular, irregular y de pocos tiros. Un antagonista ideal de Rafa Nadal.

Afroamericano e hijo de emigrantes, sus padres partieron de Sierra Leona para asentarse en la tierra prometida, esa que le pudo dar un futuro empuñando una raqueta. Sin embargo, esa historia de final feliz nada tiene que ver con un partido de tenis, donde uno gana y otro pierde. Y además, habitualmente, cuando Nadal está delante ya sabemos qué va a ocurrir.

Guión de torneo ideal

Nadal semifinales Australia 2019
El español volvió a hacer gala de su agresividad en un torneo en el que va de exhibición en exhibición. Foto EFE.

Si el número dos del mundo hubiese trazado su guión ideal en Melbourne, hubiese sido clavado a éste. Partidos rápidos, todos a tres sets, rivales que dan ritmo y con los que ir ganando confianza con el transcurso del torneo y plantado en semifinales transmitiendo una sensación de invulnerabilidad que lo convierten en el máximo favorito.

Cerca de la media noche levantó los brazos al cielo el campeón de 17 Grandes después de un partido de enorme solidez ante un Tiafoe que combinó momentos de absoluta genialidad con desconexiones habituales en un jugador de su estilo. Eso sí, nunca perdió ni la fe ni la cara al partido, compitió con sus mejores armas hasta la última bola. Pero nada de eso fue suficiente ante un Nadal bendecido y tocado por una varita. 

“Estoy muy contento de como he jugado esta noche. Trabajo cada día para ser mejor jugador y es muy importante para mí estar en semifinales de este torneo, donde he tenido muchos problemas a lo largo de mi carrera”, explicó el vencedor Nadal en el micrófono de John McEnroe nada más terminar su partido de cuartos.

Tiafoe, rival incómodo

El comienzo del duelo ya fue una declaración de intenciones. “Aquí mando yo” pareció querer decir el de Manacor tras ponerse 3-0 arriba en un abrir y cerrar de ojos. Verdugo de Kevin Anderson o Grigor Dimitrov, el estadounidense no se asustó ante la presentación de Rafa, aceptó el envite y se sostuvo en cada set apoyado en la eficacia de su servicio.

Nadal se planta en semifinales sin perder un set y ante Tiafoe no ha perdido su servicio en todo el partido

Pero Nadal tuvo la capacidad de romper el saque de su rival en el primer intento de cada set y eso dio tranquilidad y confianza al español, que apenas concedió dos bolas de ruptura a Tiafoe y que ambas las solventó clavado a la pista, dominador desde el fondo en cada intercambio largo. El progreso y el nivel de Rafa viene por ahí, combina su habitual excelencia en la solidez y la constancia con sus más importantes innovaciones; está sirviendo mejor que nunca, su derecha paralela roza la eficacia completa y sus movimientos son igual de eléctricos que cuando tenía 25 años.

Acabó ganando 6-3, 6-4 y 6-2 en un escenario de partido que siempre fue el mismo. Cada set tuvo un patrón similar al anterior para desgracia del joven americano, que mostró una actitud fantástica, como de un alumno recibiendo una clase maestra de un profesor extranjero. Solamente le faltó tomar notas con papel y boli.

Nadal ya está en semifinales del Abierto de Australia, a dos partidos de levantar y morder su décimo octavo Grand Slam.

Bautista cae ante Tsitsipas

Menos suerte tuvo Roberto Bautista, el otro superviviente español en esta ronda de cuartos de final. Volvió a cuajar un gran partido, firmó otra buena actuación, pero esta vez en la moneda salió cruz frente al inspirado y sensación del torneo Stefanos Tsitsipas (7-5, 4-6, 6-4 y 7-6). El griego, verdugo de Roger Federer en octavos, se ha convertido en el gran centro de atención de Melbourne Park y ya reta a Rafa Nadal para esa semifinal del próximo jueves (09:30 horas).

El cansancio acumulado -tres partidos a cinco sets- de Roberto Bautista jugó un papel destacado, especialmente en algunos momentos importantes como el final del cuarto set, resuelto en un desempate que, de ganarlo el de Castellón, habría mandado el encuentro a un definitivo quinto set que podría haber cambiado el final de la película.

No fue posible y Tsitsipas celebró un nuevo triunfo, sus primeras semifinales de Grand Slam y evitando que el caminar de Bautista por este inicio de año imperial sigue llevando la etiqueta de invencible. Roberto perdió su primer partido del año, pero se va orgulloso y feliz de Australia, escenario del mejor Grand Slam de su vida, de sus primeros cuartos de final en un ‘major’ y de ese inolvidable y emotivo triunfo sobre Andy Murray. Muchas emociones en apenas diez días.

practicodeporte@efe.es

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