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El ciclista español Óscar Sevilla durante la entrevista con la Agencia Efe. Foto EFE

Óscar Sevilla, la felicidad de un cuarentón en bicicleta

Carlos de Torres

Óscar Sevilla (Ossa de Montiel, Albacete, 40 años), aquel corredor que en 2001 obtuvo el jersey blanco al mejor joven del Tour de Francia, sigue cabalgando a lomos de la bicicleta. Con la misma cara de niño, pero acentuada por el brillo de la felicidad.

Después de una fase amarga con motivo de la Operación Puerto, el manchego encontró en Colombia una nueva vida. Su mujer, Ivonne, y sus dos hijas, Luna y Mía, tienen mucho que ver para que el excorredor del Kelme y TMobile siga disfrutando de su pasión: la bicicleta. Ahora, en la Vuelta a San Juan, sigue paseando su sonrisa.

“Antes estaba en mejores equipos”

“Ya llevo casi diez años en Colombia. Tengo residencia y visa, tributo en mi nuevo país y he pedido la nacionalidad. Me siento como un colombiano más porque me gusta la forma de ser de su gente y su forma de vivir. Me recibieron muy bien desde el principio y enseguida aprendí que se podía vivir de otra forma. Por supuesto que allí hay problemas, pero las cosas buenas son muchas más”, comenta Sevilla, piel tostada y acento colombiano muy marcado.

Cambio por amor

Después del varapalo de ver su nombre en la Operación Puerto, Sevila buscó su suerte en otros parajes, en otros mundos y culturas. Pero como ocurre a veces, la vía del amor marca más que ninguna otra.

La clave de la transformación personal de Óscar Sevilla fue el día que conoció a Ivonne, su mujer, con la que actualmente tiene dos hijas, Lina y Mía, de 14 y 6 años respectivamente.

“Me gustaría seguir involucrado con el ciclismo en el futuro”

“Encontré a mi mujer y me dio alegría. Desde entonces afronto los problemas con menos estrés. Me gusta llevar una vida tranquila, no soy de aparentar.

Recuerda Sevilla con emoción sus triunfos en la Escalada a Montjuic, Vuelta a Asturias y Ruta. Luego se anotó tres Vueltas a Colombia, lo que le convierte en un ídolo para los colombianos, que viven la “fiebre Quintana” y disfruta con otros nombres como Rigoberto Urán, Esteban Chaves o Jrlinson Pantano, ciclistas a los que Sevilla algo les ha aportado de su experiencia.

“La mejor victoria ha sido sentir el cariño de la gente”

Óscar Sevilla
Óscar Sevilla corriendo el Tour con el equipo T-Mobile. Foto archivo EFE

“Pude volver a España, pero Colombia me encantó desde el principio. La mejor victoria ha sido sentir el cariño de la gente. Sé que tengo también detractores, pero son muchos más los amigos que me abren los brazos y las puertas de su casa”, dice.

Con 40 años Sevilla sigue saboreando las mieles de la victoria. Su único secreto es “la pasión por la bicicleta y cuidarme a tope, con los entrenamientos, la alimentación, el descanso, los masajes…”

Recuerdos de la etapa española

“Recuerdo con alegría mi etapa en el ciclismo español, a pesar de la Operación Puerto, tema que dejo a un lado. Disfruté con muchos compañeros y amigos, fue una experiencia muy buena y obtuve victorias importantes. Toda esa experiencia les ha servido a posteriores corredores colombianos, como Chavez, Henao, Pantano. Ahora los veo que han llegado lejos y me alegra mucho”, recuerda.

Su único secreto es la pasión por la bicicleta

Sevilla admite que le ocurrió “una cosa mala“, pero el cambio le llegó a tiempo, antes de fuese presa de la frustración.

“Antes estaba en mejores equipos y mejores carreras, pero ahora vivo bien y feliz. Colombia me cambió el ánimo. Pasé un martirio grande y me pude desviar, pero en Colombia encontré el calor humano que necesitaba. Nunca me deprimí y supe tirar adelante“.

Y Colombia fue definitivo

Tras su paso por el ciclismo español, Óscar Sevilla probó suerte en el Rock Racing estadounidense. Con aquel equipo fue a competir a Colombia. Y hasta hoy. En aquel viaje conoció a su mujer, azafata de la Vuelta a Colombia. Decidió quedarse en Bogotá, directamente, sin planificar nada.

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El ciclista español Oscar Sevilla celebrando la Vuelta a Colombia. Foto archivo EFE

“Me enamoré de ella y me quedé 10 días después de la carrera para conocerla. En Bogotá compré un rodillo para no perder la forma. Luego fui a Filadelfia, a los Campeonatos de España de 2008, cuando me ganó Valverde y más tarde viajé a China, donde fue a verme mi mujer. Luego volvimos juntos a Colombia. Para siempre”, cuenta el ciclista manchego.

“Tengo todos los medios para entrenar”

Oír a Sevilla contar su vida en Colombia emociona al más pesimista. Es el maestro de sus compañeros, su consejero, la rueda a seguir dentro y fuera de la carretera. Un ejemplo para todos.

La retirada no está a la vista

“El ciclismo y la vida lo llevo día a día. Este año acumulo ya 18 victorias, pero me gusta más ayudar que ganar. No pienso en el futuro. Nunca me imaginé vivir en Colombia. Me gustaría seguir involucrado con el ciclismo en el futuro”.

En el ciclismo colombiano, observa Sevilla, “tal vez falte formadores que enseñen a los jóvenes el día a día del profesional . Hay que inculcar el trabajo y el sacrificio a los jóvenes. A mi me ven más como un maestro que como un ídolo”.

practicodeporte@efe.es

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